viernes, 17 de noviembre de 2017

They both die at the end

La premisa viene desde el título y no hay engaño: si se quiere sufrir junto con los personajes pero al mismo tiempo conocerlos, encariñarse y quedarse pensando, éste es el libro indicado.

Mateo es un joven tímido con miedo a arriesgarse a todo. Rufus es huérfano y quiere cambiar su vida. Ambos se conocen por medio de una aplicación destinada a que los que van a morir, puedan tener un amigo para esas últimas horas.

Al principio no sabía cómo se iban a conectar esas dos historias en apariencia tan dispares, pero poco a poco se van uniendo hasta contar una historia de amor: entre amigos, de pareja, filial, paterno.

Pensé que me iba a dejar agobiada el obviamente triste final pero no, fue más bien la idea de disfrutar tu tiempo (que si bien es muy trillada, funciona muy bien en este contexto) la que se me quedó, más que la idea de morir joven.

Tanto los protagonistas como los secundarios se vuelven entrañables, especialmente Lidia, la mejor amiga de Mateo. Los mejores amigos de Rufus, huérfanos como él, también tienen su encanto.

Recomendable si se busca una lectura agridulce.


martes, 14 de noviembre de 2017

El cielo es azul, la tierra blanca

Me dejé llevar por el subtítulo de este libro y nada más no fue lo que me esperaba. Será que mi punto de vista de docente no me deja ver cómo es posible una relación entre una ex alumna y su maestro, pero nada más no me creí la historia.

Me hubiera gustado más que se quedara como una amistad, un tanto extraña, si, pero amistad al fin y al cabo y no que evolucionara hacia esa relación que nos resumen en un par de capítulos. Será que la interacción en Asia es diferente que en Occidente, pero todo avanzaba lento, muy lento sin saber muy bien hacia dónde iba la historia y cuando por fin parece que sabemos para dónde va, se acaba.



sábado, 11 de noviembre de 2017

Mil veces hasta siempre

Tenía mucha curiosidad de leer esta novela y no me defraudó. Si bien es una historia de amor, no es solamente eso: hay un misterio que debe ser resuelto, una amistad que se pone a prueba y una enfermedad. Aunque el tema de la enfermedad me daba resquemor, todo quedó aclarado cuando me di cuenta de que se trataba de una enfermedad mental (así que las "sorpresas" del estilo "Bajo la misma estrella" no iban a pasar de sopetón) pensé que iba a ser complicada la historia, pero no fue así.

Aza es una puberta que tiene una enfermedad mental que le causa ansiedad, mucha ansiedad y eso le causa problemas para relacionarse con todo mundo. Además su padre murió repentinamente y ella y su madre se quedaron solas sin saber muy bien qué hacer una con la otra. Daisy es su mejor amiga, quien la acompaña y será quien la anime a participar en la resolución del misterio del multimillonario perdido. En este misterio está involucrado Davis, el hijo a quien Aza conoció en su niñez.

Aza es un personaje al que amas u odias por sus peculiaridades. Su monólogo interno puede resultar cansado y molesto pero también esclarecedor y perturbador. Yo creo que todos hemos pasado por tener un pensamiento recurrente, que no nos deja avanzar hasta que le hacemos caso, pero lo que le sucede a Aza va más allá de eso. Me gusta mucho la comparación con la espiral, porque tiene dos sentidos: hacia adentro se va haciendo más pequeña, hacia afuera, más grande.

El estilo de John Green está presente desde el primer capítulo, ese modo de narrar que parece sencillo y familiar, que logra que los personajes tengan vida propia.

Me parece muy recomendable para los pubertos: al presentar a Aza, muchos pueden darse cuenta de que sus rarezas no lo son tanto.



miércoles, 8 de noviembre de 2017

Los pasos de Jorge

Me esperaba que fuera más extensa esta biografía de Jorge Ibargüengoitia pero resulta que solamente se centra en sus años como dramaturgo.

A través de vitas de sus artículos periodísticos, así como de las cartas que se conservan, se hace un retrato de cómo vivió (o sufrió) Ibargüengoitia su paso por el teatro.

Me quedaron ganas de leer alguna de sus obras, ya no digamos verla representada.



lunes, 6 de noviembre de 2017

Espérame en la última página

La verdad no sé por qué terminé de leer esta novela. En el primer par de capítulos tenía la esperanza de que el término de la relación entre Silvia y Alain fuera el punto de partida para la "verdadera" historia del libro, pero cuál va siendo mi sorpresa cuando no es así, sino al contrario, es el bache en el que cae una y otra vez tanto la autora como la protagonista.

Había leído a esta autora en su faceta de literatura infantil y me gustó mucho. Ante la imposibilidad de conseguir más de sus libros de esa temática, me animé con esta "para adultos" y qué decepción. Silvia, la protagonista, no solamente es un cliché con patas (como buenamente lo acepta) sino que no tiene evolución: pasa de un amor al otro con una breve transición, con un crecimiento de mentiras, como su consejero.

No sé si por tratarse de una novela para mayores es que la autora decidió ponerle sexo pero no me parece que sea pertinente en todas las ocasiones. Los personajes secundarios se vislumbraban bien, hasta que se pierden en el egocentrismo de la protagonista.

De plano no debí terminar este libro porque como bien dice el "mensaje": hay libros tan buenos que se quedan en tu vida y te ayudan a avanzar, no es el caso de éste.